Manual de supervivencia cuarentenal

Aviso: Leer nota del final.
Él vive en España y está casado con una mujer policía. Se enfermaron ambos, él pasó 10 días en terapia intensiva. Se curaron y ahora están bien.

Ella vive sola con su gata, desde que empezó la cuarentena tiene conductas compulsivas a flor de piel. A veces se desespera y eso le da ataques de verborragia.

Él vive actualmente con quien hace un año ama, y están refugiados en el amor. Se conocieron estando de viaje en Europa y antes de la cuarentena tenían pensado venir a fin de año a Argentina a casarse.

Ella vivió más de 57 años sola y hace 5 días decidió comprar un gato para tener compañía.

Ella está internada en un hogar de ancianos hace 20 años, este ya es el cuarto o quinto hogar. No ve a su hija hace más de 2 meses y habla todas las noches con su hijo por videollamada. Tiene miedo de enfermarse. Manda más de 3 audios entre las 8 y las 22 horas.

Ella decidió justo antes de que empezara el aislamiento obligatorio, irse a vivir con su ex pareja. Dos meses después están a 15 días de mudarse juntos a una nueva casa y con una nueva integrante felina.

Ella se divorció hace poco más de un año y ahora decidió pasar la cuarentena en París junto con su novio, el gato de él y su perra. Están bien los cuatro. Está feliz donde y cómo está. Siente que, dentro de lo malo, es como un “anillo al dedo”. Trabaja a distancia entre semana, saca a la perra, busca dónde conseguir barbijos porque escasean. Está pudiendo ahorrar debido a la reducción de gastos y a que le suspendieron el pago de sus préstamos. Pronto va a dejar la casa que supo compartir con su ex marido para irse a un departamento donde ella escriba la historia de cero, sola pero no en soledad ni soltera. 

Él hizo un esfuerzo enorme para dejar su casa, su orden preciado, sus pulcros detalles, para pasar casi cincuenta días seguidos con su novia y la perra de ella, a más de 12km de distancia de la suya. Segunda convivencia contemplando el viaje de 9 días que habían hecho 1 mes antes de que la pandemia comenzara. Hace una semana volvió a su hogar y ya pudo ver a su madre (de riesgo por la edad que tiene) y reencontrarse con sus cosas – y su propio ritmo.

Ella está escribiendo su tesis hace unos meses, conviviendo con su madre después de haber vivido mucho tiempo sin su familia (primaria). Hay roces en la convivencia, se frustra, reflexiona. Busca alternativas para estar mejor. Escribe, piensa ideas para ayudar a otrxs (y lo difunde tanto como puede), y para ayudarse a salir de ésta sin entrar en un loop infinito. Se preocupa por su padre y se escapó unos días para ver a dos amigas íntimas. Volvió re-forzada aunque se sintió un poco culpable/incorrecta.

Ella está a pocos exámenes de recibirse, trabaja hace más de seis años junto a la madre en el Poder Legislativo. Tiene la carrera parada pero está feliz de poder estar con su marido y sus dos gatos que adoptaron hace casi un año. Está militando, colaborando con las personas que más (lo) necesitan y difundiendo información valiosa. Se lo toma con calma.

Ellos, después de 9 años de relación, tenían prevista su boda para hace unos días. La postpusieron a la fuerza, conviven hace aproximadamente doce meses y se toman la cuarentena lo mejor que pueden. Trabajan – ambos médicxs, descansan, cocinan, beben, relajan. Por suerte tienen restringida su jornada laboral a las guardias esenciales.

Ellos, después de 10 años de relación, tienen previsto su casamiento para Noviembre de este año. Cruzan los dedos para que todo pase para ese momento. Piensan en reestructurar el evento. Trabajan, estudian, leen, ven películas, cocinan, descansan y acarician a sus gatos.

Él decidió quedarse en Alemania después de haberse ido en Septiembre del 2019 a vivir  y probar suerte estudiando algo relacionado con sus intereses. Frente a la posibilidad de volverse a donde viven sus padres, dijo que no. Dejó el departamento que compartía con dos compañeros de la facultad, y se fue a vivir al pueblo donde estaba la novia (a unas pocas horas de Berlín). Cursa virtualmente, toca la guitarra eléctrica, pasa tiempo de calidad con la novia y la familia (de ella).

Ella pasó de probar vivir y estudiar en NYC durante seis meses a volverse justo antes de que cerraran la frontera. Ahora vive con su padre, madre y el perro. Volvió a pintar como hace mucho que no hacía y retomó un proyecto de escritura colectivo.

Ella pasó la primera mitad de la cuarentena viviendo sola en la casa que comparte con el hermano. La disfrutó un montón. Se la pasó paseando desnuda, estudiando un poco y sin trabajar. Ahora ya volvió la convivencia con el hermano, trabaja 5 o 6 días a la semana, con una guardia fija. Se siente útil y tranquila. No tiene miedo y confia en si misma.

Ellas salen hace 10 meses, tenían planeado un viaje hermoso a Europa que iniciaba en Marzo. Decidieron no viajar y están convencidas de que fue una gran decisión el haberse quedado. Están probando su primer convivencia, tienen la casa para ellas solas y el perro. Aprenden, trabajan, cocinan, relajan, hacen ejercicio y hacen música.

Ella escribe esto después de más de cuarenta días sin escribir. Hace unos días salió del barrio después de 1 mes y quedó ensordecida. Pero bueno, paso a paso. Nueva normalidad, bienvenida.

 

Nota de autor: Todos los párrafos corresponden a diferentes situaciones. No existe una manera correcta que hacer la cuarentena. Todas las formas son válidas.

Las coincidencias y conexiones entre las personas/situaciones son reales y no fueron dibujadas.

 

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