Dos o nada

Qué desafío desarraigar la creencia que sostiene que si no hay dos, uno es menos.

Que propone que hay que ser dos seres fusionados en uno solo. Que hay que estar, siempre o la mayor parte del tiempo, acompañado en la vida, en esta corta vida.

Que hay que apostar por una sola persona o, máximo, por dos. Pero que sean bien espaciadas, eh. Haz tu duelo. Duela, duela mucho. Que te duela, te rompa, te destroce para luego re-surgir cada vez más fuerte.

Qué difícil ser mujer que vive sin pareja, que se las arregla sola, se viste y hace lo que quiere, sin ser catalogada como disidente, revolucionaria, rebelde. Como superada, antisocial, tacaña, intolerante.

Baila y bebe sola, se calienta sola y cuando desea, con otras personas. Celebra y llora sola. Se ocupa ella sola. Se frustra y se vuelve a esperanzar.

Está sola, sí. La soledad la acompaña, pero no es solitaria.

Se esfuerza cada día por decodificar y reírse de cómo todo lo que nos rodea: las canciones, las series y películas, las publicidades, nos cuestionan y dicen bajito al oído: emparejate, se va el tiempo. De a dos es mejor.

Sí, se puede disfrutar sin coincidir. Con consciencia.

¿Qué cosas te gustan que te condicionaron inconscientemente a juntarte con un otro? ¿Las puedes ver?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s